Editorial de El Heraldo, junio 3 de 2011

El ministro de Hacienda Juan Carlos Echeverry hizo el jueves en Santa Marta la primera evaluación de los avances al llamado “Proceso de identificación de la visión regional y priorización de proyectos con impacto regional susceptibles de ser financiados con recursos del Sistema General de Regalías” y anunció que el paquete de proyectos que surja de este ejercicio será llevado sin cambios al Congreso a principios del año próximo.

Este esfuerzo demanda una preinversión para la cual Echeverry prometió la colaboración del Gobierno Nacional a fin de que las ideas seleccionadas sean llevadas a la condición de proyectos formalmente estructurados.

En el mismo evento, el ministro de Industria, Comercio y Turismo, Sergio Díaz-Granados, hizo una exposición sobre productividad del Caribe y un amplio recorrido por los altos y bajos de la integración regional para concluir que los programas gubernamentales para la prosperidad constituyen respuesta a las motivaciones que en cada momento de la historia se han tenido para propugnar por esa integración. Para concretar su compromiso, Díaz-Granados ofreció apoyo económico y técnico de su despacho para la formulación del Plan Regional de Turismo, una herramienta que es necesaria para el mejor aprovechamiento de las potencialidades que sin duda tiene la Región como conjunto de playa, mar, compras y negocios, cultura y ecoturismo, con estándares internacionales.

Los dos ministros han hecho causa común para acompañar al Caribe colombiano a superar una de las más importantes falencias para el desarrollo: la inexistencia de un listado de proyectos estratégicos pertinentes y suficientes para dar el salto en materia de desarrollo humano, económico, ambiental y cultural.

Se trata de un proceso iniciado a principios del mes de mayo para lo cual el Ministerio de Hacienda contrató los servicios del consultor Santiago Castro, traído de Londres, y le asignó a su viceministro técnico, el cartagenero Bruce MacMaster, la tarea de liderar a un equipo del Departamento Nacional de Planeación (DNP) y de otras agencias gubernamentales que tienen como misión trabajar con los gobernadores, jefes de Planeación, alcaldes, cámaras de comercio, miembros de los comités regionales de competitividad y delegados de universidades y centros de investigación. En un mes de trabajo, el grupo, que se había reunido dos veces, le mostró el jueves a los ministros una matriz donde están consignados un poco más de un centenar de proyectos.

Echeverry señaló dos criterios del Gobierno en la priorización: que el impacto sea en dos o más departamentos, con lo cual se excluirán los proyectos meramente locales o departamentales, y que se hagan las apropiaciones en años consecutivos hasta culminar satisfactoriamente, esto con el fin de evitar obras o servicios incompletos, o “elefantes blancos”. En cuanto a recursos dijo que la Región partiría en 2012 con 1.8 billones de pesos por concepto de regalías, cifra que aumentará de manera progresiva cada año y llegaría a 4 billones en 2020.

Agregó que se trata de recursos de libre destinación pero enmarcados en los fondos que constitucionalmente se crearán en el Acto Legislativo de las regalías en trámite en el Congreso, diferentes, por lo tanto, a las apropiaciones ya definidas en el Plan de Desarrollo con cargo al Presupuesto General de la Nación, el Sistema General de Participaciones y otras fuentes.

Tuvo acogida por parte del Gobierno la propuesta de ejecutar de una vez por todas el Plan Vial Regional, cuya base la constituye unir por carretera a amplias zonas productivas de los sures de los departamentos del Caribe, mediante un sistema parecido al esqueleto de los peces, teniendo como eje al Río Magdalena. Algunos tramos están construidos o forman parte de proyectos en marcha y se requiere una inversión de un poco más de 4 billones adicionales. Según el ministro Echeverry, este tipo de proyectos tienen la ventaja de que desatrasa la infraestructura del país en más de 40 años y tienen un gran impacto en productividad y calidad de vida.

También tienen amplia aceptación en el proceso los que generan impacto ambiental (Sierra Nevada, ciénagas, etc) y los de educación.

Así avanza, y pensamos que de manera satisfactoria, el proceso de priorización con los fondos que emanarán de las regalías, con lo cual el Caribe puede mejorar su déficit de proyectos concretos en el Plan de Desarrollo que han advertido investigadores regionales, como los de la Universidad del Norte, Fundesarrollo, el Observatorio del Caribe y el grupo Evolución Caribe.

Avanza el proceso pero con reservas por parte de líderes de los departamentos productores mineros, cuyos gobernadores (Cesar, La Guajira y Córdoba) no estuvieron en la cita del jueves. El proceso, por lo tanto, requiere ajustes para incorporar a todos los involucrados. El texto final del Acto Legislativo dará mayor claridad, al igual que la ley posterior que le reglamente. Pero lo que se impone, como hemos dicho, es la solidaridad al interior de la Región y reconocer que hay nuevos desafíos porque las realidades legales están cambiando y hay la voluntad política para seguirlas cambiando en bien de la gente de la Región y de las subregiones.

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